En el cole de Astrid tuvieron la visita de una libélula ahorradora (su maestra disfrazada). Este colegio está lleno de buenas ideas para educar a los chicos, afortunadamente. Cuando llegó ese día, llegó parlanchina (más de lo habitual) emocionada por todo los consejos que había aprendido.
Ahí se me ocurrió la idea de tomarla en vídeo, pues todos nos quedábamos encantados con su particular forma de explicar las cosas.
El primero de ellos, hace referencia a apagar las luces que no estés utilizando y desconectar la plancha al dejarla de utilizar (cosa que todos hacemos, pero ella insiste en aconsejar).
Acá se los dejo para que lo disfruten. Espero les guste.
Este es el blog de la mamá de Astrid y José Armando, #SocialMediaMom y #MamáHakunaMatata
miércoles, 10 de abril de 2013
viernes, 5 de abril de 2013
#Receticas: Torta básica sencilla
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| Torta básica Vikuna_Matata |
Esta receta es muy sencilla de hacer. Astrid y yo nos divertimos mucho preparando la torta básica o añadiendo chocolate, esencia de naranjas, colores artificiales, chispas de colores, gotitas de chocolate, nueces, etc.
La preparas con ingredientes fáciles de conseguir y no requiere de mucho tiempo para elaborarla. Es una merienda ideal, puesto que nutre y llena a los peques de la casa. Si te fijas, no lleva mucha azucar (solo 3/4 de taza), comparado con lo que rinde (diez porciones de merienda).
Ingredientes:
- 1 y 3/4 tazas de harina de trigo leudante.
- 1/2 taza de margarina.
- 3/4 taza de azúcar.
- 2 huevos.
- 2 cdtas de vainilla.
- 1/2 taza de leche líquida.
Preparación:
- Precalienta el horno a 220°C.
- Prepara un molde de 1/4 de kilo, cubriéndolo con una capa delgada de margarina (a los peques les encanta esta actividad y les estimula, luego tu emparejas) y posteriormente, cubre con harina de trigo, retirando el exceso.
- Mezcla primero el azúcar con la margarina. Yo uso un batidor regular de huevos, pero puedes hacerlo con cuchara y hasta con la mano.
- Luego agrega los huevos y sigue mezclando, procurando obtener una mezcla homogénea. En este momento puedes agregar la vainilla o cualquier esencia de tu preferencia.
- Comienza a agregar harina y leche, alternando un poco de una y otra, hasta colocar toda la cantidad indicada.
- Listo!! Coloca la mezcla en el molde enmantequillado y enharinado y deja en el horno de 30 a 40 minutos, hasta que huela a torta (ummm!!) y esté un poco dorada.
Nota: Si el molde es oscuro, se tarda bastante menos, entre 15 y 25 minutos.
Buen provecho :)
viernes, 22 de junio de 2012
El respeto en la crianza
Hace poco leí en twitter: “Antes de ser
padre tenía ocho teorías de crianza, ahora tengo ocho hijos y ninguna teoría,
la clave es el amor”, y me identifiqué plenamente. Ahora no tengo estómago (ni
corazón), para ver programas de tv del estilo de la niñera experta, sin embargo
antes admiraba como ella “enseñaba” a los padres a “poner a sus hijos en su
lugar”. Pensaba que la mejor manera de dormir a tus hijos, era en su
habitación, separados de sus padres, por su propio bien, y por la intimidad de
sus padres.
Me creí todo eso de no cargarlos para no
malcriarlos, de dejarlos llorar para templarles el carácter, entre tantas
prácticas que ahora considero grotescas. Durante mi embarazo, fui leyendo y
documentándome, apareció Laura Gutman, Carlos González, el blog Bebes y Mas, y
fui conociendo términos como colecho, lactancia a demanda y crianza con apego.
Con ambos estilos a la mano, solo me faltaba decidir cómo quería criar a mi
hijita.
Cuando nació Astrid, me di cuenta de que no
había nada que decidir. Ella misma me enseñaría cómo educarla. Si, los niños
son muy sabios y puros. Es que están “desaprendidos”, y no llevan la carga
emocional que los adultos llevamos. Descubrí que el instinto materno es
poderosísimo, y nos dice a gritos que permanezcamos al lado de nuestra cría,
cuidándola y amándola. Nuestro instinto
no sabe de colecho, ni de Estivill, ni de Ferber, pero sabe que durmiendo
juntos, descansa el bebé y descansan los padres; que cargando al hijo se siente
seguro y la madre confiada, que lactando a demanda está feliz el hijo y la
madre satisfecha.
Es por eso que mi consigna es Criar con Respeto. Respeto por nuestro
instinto materno y paterno. Respeto por nuestra carga genética, que nos alienta
a proteger a la cría. Respeto hacia nosotros mismos y hacia nuestro derecho de
decidir cómo criar, cómo dormir, con qué frecuencia amamantar y hasta cuando
amamantar, respeto hacia nuestro poder como padres, como seres humanos.
Pero un poco más allá de todo eso, es
importante que respetemos a nuestros hijos, con su personalidad, sus virtudes,
sus defectos. No debemos creer en “la cachetada a tiempo”, ni nalgadas, ni
muchísimo menos los golpes y el maltrato verbal y psicológico. Para nada deben
ser vistas como herramientas de crianza. Yo siempre propongo a los padres hacer
un ejercicio mental: Imagínense las veces que su Jefe le ha hecho sentir rabia,
¿Cómo reacciona usted? ¿Le pega?, ¿Le agrede verbalmente?, ¡Claro que no!
Entonces, ¿por qué hacerlo con su hijo?, ¿Acaso merece más respeto su jefe, que
su propio hijo? Ahora suponga que su esposo, o esposa, le manifiesta que no
tiene apetito, pues algo le desanimó. De repente más tarde tenga un poco de
hambre y coma algo. ¿Cómo actúa usted? ¿Le impide levantarse de la mesa, hasta
que se coma todo? ¿Le reprocha todo el tiempo que le llevó a usted preparar la
comida, para “vengas a hacerme esta escena”?, ¿o le da una buena cachetada para
que aprenda que se debe comer a la hora? Claro que no.
Al decidir criar a mi hija sin golpes ni
desagravios, debí armarme de paciencia, y de explicaciones infinitas sobre las
razones porque ella debía hacer o no algo, o tener ciertas conductas. Ya no
basta el “porque si”, o “porque no”, ni mucho menos el “porque yo lo digo”. El
resultado, es una niña sumamente inteligente, decidida, que capta y entiende
perfectamente las cosas. Con un vocabulario amplio, y con argumentos
irrebatibles. Espero que sea así siempre.
Nuestros hijos merecen que les respetemos,
que escuchemos sus ideas, que nos pongamos en su lugar. Que respetemos sus
emociones, y les dejemos vivirlas. Nuestro instinto de paternidad también
merece ser respetado. Carguemos a nuestros hijos, sin sentir pena. Durmamos con
ellos si de esa forma todos somos felices, amamantemos hasta que ellos mismos
decidan, criemos sin golpes, y con amor. Nos convertiremos en una familia
feliz, que se comunica y se comprende.
Astrid Sofía tiene dos años y nueve meses.
Duerme con sus padres, toma teta, y nunca le hemos pegado. Me gusta creer que es
una niña feliz. Sus padres sí que lo somos.
@vikuna_matata
jueves, 21 de junio de 2012
Silenciada
Ante semejante barbaridad leída en esta página: http://www.erikatipoweb.com/kit/tecnicas-infalibles-para-dormir-a-tu-bebe/
Respondí esto y fui silenciada (eliminaron mi comentario):
"Este método que describes es muy parecido al que proponen Ferber y Estivill. Es un método cruel, que se basa en la separación física de un bebé y su madre. Los seres humanos, a diferencia de otras especies, nacemos completamente indefensos, no podemos comer por nosotros mismos, ni caminar, ni defendernos. Así que la naturaleza nos dotó de un instinto a madres e hijos de querer estar siempre juntos. El bebé llora terriblemente cuando siente la ausencia de sus padres porque se sabe en peligro de muerte. El no sabe que estás cerca en tu habitación, ni sabe que tienes un monitor que te permite escucharlo o verlo. Un bebé sometido a este método, termina resignándose a estar solo, después de mucho sufrimiento. Tenderá ser más nervioso, a sentirse menos protegido. ¿Eso es lo que quieres para tu hijo? ¿Que se acostumbre a dormir "solo" porque aprenderá que no cuenta contigo? Por otro lado, cada día hay más estudios que fomentan el contacto entre padres e hijos (cargarlos, abrazarlos, darles teta), pues se ha demostrado que este tipo de comportamiento, a demás de derivar en una familia feliz y amorosa, termina creando seres seguros, independientes, que saben que sus padres estarán ahí cuando los necesite. Desde el punto de vista de la lactancia materna, se ha comprobado que la prolactina, hormona precursora en la producción de leche, es una hormona nocturna (se segrega en mayor cantidad de noche), por lo que se recomienda amamantar a demanda, incluso de noche para mantener una buena producción. Saludos cordiales"
Tu que opinas, ¿Lo merecía?
domingo, 29 de abril de 2012
Valió la pena, señora.
Leyendo antecedentes para mi trabajo de grado como magíster, me encontré este agradecimiento, en una de las tesis de grado. Es reciente, de 2009. Tengamos en cuenta que lo escribió un hombre que diseñó un sistema de gestión estratégico para una importante empresa de su país.
Miren lo que escribió en su agradecimiento:
"Agradezco a Dios por traerme hasta aquí, a lo largo de sus caminos impensables. Además, primero y primordialmente a mi Madre. Porque todos los domingos de mi niñez me llevó al parque, así no hubiese dinero para comprar un helado. Desde entonces me ha dado todo a su alcance, sin doblegarse ni un segundo, ni aun en los momentos más difíciles. A esa guerrera incansable le deseo lo mejor."
Con lágrimas de madre en mis ojos, abrazo fuertemente a mi hija. Dejo la investigación un rato, y me dedico a jugar con ella, a reír. Tal vez cuando sea una profesional exitosa, recuerde con amor y alegría los domingos felices de su infancia, junto a su madre que la ama con todo su ser.
| Atesoro cada minuto contigo, hija. |
Recuerden, cada minuto cuenta y vale la pena. Disfrutemos a nuestros hijos con cada segundo que podamos hacerlo.
martes, 24 de enero de 2012
Una canción para ti.
No se si les pasa. A veces escucho canciones, que se supone deben ser para la pareja, de corte romanticón, y pienso inmediatamente en mi princesa, resultando que le quedan perfectas! Estoy segura de que les gustará esta canción del grupo español Ella Baila Sola :
"Yo te quiero regalar palabras
Ser tu red para cuando caigas
Cogerte de la mano al andar| Mis amores, colechando. |
Y decirte cosas al oido
Ser tu manta para cuando tengas frio
Y ser tu hombro para llorarPor ti mi vida empeño Por un momento de verte sonreir Por ti mi alma vendo A cambio del tiempo que necesites para ser felizDejo todo por un beso tuyo Quiero ser tu paradito escudo Decirte que te quiero una vez mas Quiero ser tus alas y tu cielo Quiero ser el mar y tu velero El suelo y tus pies para caminar.Por ti mi vida empeño Por un momento de verte sonreir Por ti mi alma vendo A cambio del tiempo que necesites para ser feliz Por ti mi vida empeño... Por ti mi vida empeño Por un momento de verte sonreirPor ti mi alma vendo A cambio del tiempo que necesites para ser feliz"Y ustedes, ¿que opinan?, ¿les ocurre esto?, es bellísima esta canción a mi parecer, y se la canto a mi nena.Abrazos...
domingo, 15 de mayo de 2011
Cesárea
Debo confesar que nunca pensé en parir. Aunque mi madre nos parió a los cuatro, incluso al último (momentos después del parto fue operada para cortar sus trompas de falopio, con cirugía laparoscópica), sencillamente no me imaginaba a mi misma pariendo.
Probablemente influyeron muchísimo en mí, las imágenes de partos que vi de niña en cine y televisión: Mucha sangre, gritos de dolor y desesperación, llanto. Que va, yo no estoy preparada para eso, me dije. Para mí era una de esas cosas en las que una no se detiene a pensar. Claro que anhelaba mis hijos. Deseaba ser madre desde que tengo uso de razón. Pero prefería mil veces pensar en cigueñas que llegan de París.
La clave es esa: Información, desinformación en mi caso. Pienso que si se nos educa desde niñas para el parto, se nos dice que si podemos, que estamos equipadas para eso, tanto psicológica como fisiológicamente, que un paso más que nos lleva a ser mujeres, igual que graduarse, casarse, trabajar.
Llegado mi momento, me tocó una obstetra que posponía el tema cada vez que yo le preguntaba sobre el parto. Fallamos las dos: Ella por temor a hablarme de algo que tal vez no ocurriría (embarazo de alto riesgo, no quería crear falsas expectativas), y yo por quedarme así y no buscar información en otra fuente certificada.
El gran día llegó y con él caí en cuenta que no sabía nada de partos, ni de cesárea. La nena hizo piruetas hasta enrollarse en una doble circular de cordón al cuello. Además, era la semana 40, y nada de nada! La decisión de la Dra., fue la habitual en estos días. Operemos! Reconozco que no dije nada. NO peleé, no me defendí, me dejé llevar. Ella me explico muy amablemente la anatomía e implicaciones de una cesárea, sin dejarme mucho que decir.
Confieso también que entré feliz al quirófano. "Colaboré" muchísimo con la anestesiólogo. Sonreí durante todo el procedimiento, que la Dra. iba narrando para mí. Esperaba con ansias a mi pequeña. Me concentré y le envié todo mi amor a mi hija. Por dentro, le pedí perdón por las incomodidades de venir al mundo de esa forma, y lloré. En ese mismo momento supe que no había hecho lo correcto. Que debí luchar por mi parto.
Cuando todo terminó, tuve que lidiar con una institución hospitalaria donde no se respeta el apego, ni el vínculo mamá-bebés. Donde no se respeta la lactancia, donde le dieron a mi hija una solución glucosada como primera comida de este mundo, y donde continuaron alimentándola con tetero (mamila), mientras estuvimos "presas" ahí. Lo que siguió fué mucho peor. Mi hija se contaminó en quirófano con una bacteria (pseudomona aeruginosa) mortal para neonatos. Pasó su primer mes de vida, sin dormir más de tres horas al día, pegada en la teta de mamá todo el día, buscando consuelo y alivio para sus dolores que no podía expresar.
Ante mi intuición de que algo no estaba bien, hicimos todos los exámenes hasta descubrir al bichito que ya para esas alturas, le había ocasionado sepsis y ERGE. No dejo de pensar que nada de esto hubiese ocurrido si la hubiese parido. Si hubiese hecho vales mis derechos y los de ella.
Para mí no existe cesárea respetada. Esta intervención es una violación de los derechos del niño. A menos, claro está, que su vida corra verdadero peligro. Acá les dejo este conmovedor video, publicado por @powerleslie en Twitter: http://www.youtube.com/watch?v=PKGxogICO9k
Ojalá todas las cesáreas se llevaran a cabo de la forma que explica este vídeo al final. Y ojalá acaben las cesáreas innecesarias. Como se narra en el vídeo citado. "La cesárea es una práctica de países sub-desarrollados".
Estoy muy agradecida de que mi hija logró superar la sepsis, y hoy es una princesa de año y medio que juega feliz. La única huella que nos ha dejado esta amarga experiencia, es un leve retraso a nivel motor y en el habla. Que no es nada comparado con lo que pudo ser.
El próximo mito a derrumbar por nuestra familia es la viabilidad del parto después de una cesárea. Claro que se puede!!. Espero encontrar profesionales de la salud que se decidan a acompañarnos en esta aventura, ya les contaré.
Cada cabeza es un mundo
Mi mamá siempre me decía "Entre gustos y colores...", no debía completar la oración. Yo ya sabía que se refería a la diferencia de gustos y opiniones entre las personas. Ahora se que el refrán completo es "Entre gustos y colores, no han escrito los autores".
Ciertamente en este mundo cibernético, pareciera haber un autor para cada postura diferente. Defendiéndola a capa y espada. Con su blog, cuenta de twitter, de facebook a cuestas, defienden lo suyo. Tengo mi TL lleno de personajes, y podría definir a cada uno con dos o tres palabras que representan su lema de lucha.
Yo también tengo mis propias consignas, aprendizajes, y hasta paradigmas que comparto con mis Followers. Pero de una cosa estoy segura: Cambio de opinión, y lo reconozco. Por ejemplo, antes de ser mamá, admiraba a aquellos padres que dejaban a sus hijos solos, llorando en su habitación hasta dormirse. Pensaba que esta pequeña batalla duraba poco, y el resultado debía ser maravilloso. Niño independiente que duerme solo y padres con una vida privada y feliz.
Nada más lejos de la realidad. He aprendido que hay una forma de criar niños verdaderamente independientes, porque saben que mamá y papá siempre están ahi, y no en una especie de "habitación misteriosa donde no puedo estar o dormir". Desde que nació mi hija practicamos colecho. Primero parcial, ella en cuna dentro de nuestra habitación, por unos dos meses. Luego colecho total. Unimos dos camas grandes y disfrutamos dormir juntos, los tres (papá, mamá y nené). Esta experiencia cambió mi vida y mi forma de pensar. Luego se fueron sumando muchas propuestas de crianza con apego que hemos venido practicando sin darnos cuenta.
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| Colecho, Fuente: Edukame |
El ver al niño como un ser humano igual a nosotros los adultos, que merece respeto y consideración, ha sido una enseñanza adquirida desde blogs de crianza y desde las mamás tuiteras. Claro, ya uno mismo viene programado para eso. Citando a @conocemimundo, en esto de la crianza es más lo que hay que desaprender que lo que hay que aprender. Todo está en nuestro instinto de padres. Hay que tratar de sacudirse lo aprendido con anterioridad y vivir desde una óptica más natural, basada en el respeto y en la paz.
Para concluir este primer post, en este blog sobre opiniones, quería dejar claro eso: Que cada quien piensa y hace lo que es mejor para su vida, padres, pareja, hijos, trabajo. Y que uno nunca debe cerrase a nuevos aprendizajes, nuevas experiencias que te lleven a vivir mejor y más feliz.
Cada cabeza es un mundo...
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